2015 - El Rey ha muerto, Viva el Rey?

Octubre 2015

Majestad

Cuando en el 2014 su padre abdicó en usted, me pareció una oportunidad de oro para España. En primer lugar el país necesitaba (y necesita) un empujón para resolver los graves problemas que tiene y en segundo lugar, usted podría consolidar el matrimonio entre monarquía y democracia.

Así pues, esperaba que usted solicitaría a los españoles el refrendo de su cualidad como monarca, independientemente de la necesidad o no de hacerlo según la Constitución y así ganaría una legitimidad democrática.

Asimismo pensaba que usted “empujaría” al Estado a resolver problemas estructurales como la relación con Catalunya, ya muy deteriorada, la interpretación regresiva de la Constitución o la corrupción.

No se trataba, evidentemente, de forzar nada sino de empujar de forma clara para que éstos problemas se pudiesen resolver de forma imaginativa y que permitiesen un nuevo período de confianza y buen estar.

Es lo que se espera del monarca no?

Lamentablemente y por razones incomprensibles para mí, usted decidió no hacer ninguna de las dos cosa. Probablemente por una mal entendida posición de fuerza, o por una opinión contraria del Gobierno o…  No tiene sentido especular sobre lo que no se sabe.

Desafortunadamente las consecuencias son claras. La pregunta a la función de la Monarquía en España tiene cada vez menos respuesta, los problemas con Catalunya son mayores que nunca y lo que es peor, usted ha perdido la Autoridad que podría haber tenido.

Créame que lo lamento sinceramente puesto que las cosas son ahora más difíciles para el país pero también para el futuro de la Monarquía de lo que podrían haber sido.

Estimado Sr. Rajoy

En el 2012 intenté recopilar mi decepción con la evolución del estado en un pequeño escrito que quedó sepultado en una carpeta en un ordenador de la que fue saltando, de máquina en máquina, de disco en disco hasta que hoy, haciendo lo que aquí llamamos “dissabte” apareció por sorpresa.

Leyendo lo escrito 3 años atrás me doy cuenta de mi ingenuidad al creer sinceramente que el cambio era posible, que España podría avanzar y convertirse en un modelo de estado moderno, que podría llegar a ser un ejemplo para el resto de Europa.

Y tres años después comprendo mucho mejor el proceso que ha llevado a la situación actual, un proceso que comenzó efectivamente con la sentencia del Estatut porque, en primer lugar, Catalunya se sintió traicionada pero la no defensa por parte del PSOE hizo que empezásemos a pensar si teníamos cara de imbéciles.

Y no sólo eso sino el desarrollo de la sentencia confirmó de forma clara que no había ninguna voluntad de apoyo a aquél pacto, con las renuncias por parte de todos, que por eso es un pacto.

Y lo más esperpéntico es que utilizamos el Tribunal Constitucional, que debería estar muy lejos de los detalles para invalidar los aspectos de la ley que nos interesan y no los otros.

Pero señores, el pueblo de Catalunya aprobó en Referéndum un Estatut, no ha aprobado los recortes y modificaciones. El Estatut de Catalunya actual NO está aprobado ni aceptado por el pueblo de Catalunya.

El hecho de que todos los estamentos del estado aprobasen el Estatut implica que deberían haber modificado posteriormente la Constitución para hacerla compatible, es de sentido común pero no interesaba y mi gran interrogante es si Zapatero ya contaba con ello o simplemente no tuvo el coraje de defender lo que prometió.

Sea lo que sea el Tribunal Constitucional, el Congreso, el Senado y el Gobierno del Estado perdieron el prestigio que podían tener (o no) en Catalunya.

Las recursos, sentencias y leyes no tienen en cuenta su particularidad. Los intentos de negociar nuevas relaciones económicas han topado con las paredes o con la Santa Constitución.

Las posibilidades de convertirnos en un Estado Federal chocan de frente con la realidad de las mayorías.

Ante esta situación, es de sorprender que Catalunya quiera independizarse i seguir su propia singladura?


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